es del libro "SEU DESEJO E UMA ORDEM"
“Muchas personas piensan que la felicidad solamente será posible después de alcanzar algo, pero la verdad es que dejar la felicidad para mañana es una forma de ser infeliz”
Roberto Shinyashilci, psiquiatra, orador y escritor.
Una de las realidades que más desafían a la humanidad son las relaciones, cada vez que las personas confunden “relacionarse con alguien” con “agradar al otro” en cualquier circunstancia.
Quien vive exclusivamente para agradar al otro acaba por abandonar aquello que lo hace verdaderamente feliz, y pasa a esperar que otro lo haga feliz a el. Coloca más expectativas en las relaciones con su pareja, buscando la atención que usted le da, creyendo que retribuir es una obligación por parte de ellos. Después comienzan los reclamos, cuando su pareja no alcanza sus expectativas.
Los reclamos comienzan normalmente cuando uno de los dos se coloca como victima de la situación, generalmente la pareja que vive para agradar al otro. Si usted se reconoce como victima de incomprensión y de ingratitud por parte de su pareja, por ejemplo, significa que está mentalizando aquello que no quiere para su relación. Acuérdese: lo que usted mentaliza, el universo se lo da!
Cuando usted se siente triste y vacío antes de iniciar una relación, por ejemplo, sentirá exactamente lo mismo después de haberlo iniciado. Por eso, es necesario ser precavido desde el comienzo, tener pensamientos positivos, aún cuando todavía uno esté solo.
No se preocupe si usted idealiza apenas pensamientos positivos, y su pareja no lo hace. Cuando usted mentaliza y realmente desea una relación feliz, la ley de atracción garantiza que la tendrá, aunque sea con un nuevo compañero.
Una situación muy común es cuando la persona con la cual usted mantiene una relación afectiva pasa a tener actitudes que no concuerdan con las suyas. En este caso, los intereses no son compatibles, y cada uno pasa a atraer para su vida algo esencialmente diferente de aquello que el otro desea. En realidad, es probable que muchos de esos desencuentros se hayan iniciado en la época de la búsqueda amorosa, del coqueteo, de la búsqueda por un compañero. Generalmente, cuando estamos en búsqueda la de alguien, tenemos en mente pensamientos que se basan en conceptos amorosos idealizados, que nos fueron transmitidos por amigos, por libros, por la televisión, por la familia. Por medio de nuestros pensamientos irreales, destruimos subconscientemente una relación que ni siquiera tuvo tiempo de florecer, alejando a aquel que podría ser nuestro gran amor; al final, mientras estamos en búsqueda de príncipes o princesas encantados(as), no reparamos en los seres humanos normales a nuestro alrededor, que podrían ser nuestros verdaderos compañeros.
La vida se realiza en torno de relaciones, pero no solo de relaciones amorosas. El ser humano no consigue vivir solo; el necesita relacionarse con otras personas, a fin de tener una vida social agradable, tanto en el ámbito profesional como en el personal; tener buenos amigos, buenos compañeros de trabajo y un compañero para repartir sus conquistas y compartir sus dudas. Por lo tanto, para ser feliz, es fundamental mentalizar siempre buenas relaciones.
Observe siempre como usted se posiciona en las relaciones con otras personas. Si bien la postura del otro sea también importante, sepa que el éxito de sus relaciones depende apenas de cómo usted mismo lidia con ellas, de cómo lo sienta y lo que espera de estos.
Es importante observar que las relaciones con más oportunidades de tener éxito son aquellas en que las personas se dirigen hacia un mismo punto. Cuando aquellos que mantienen lazos afectivos tienen buenos pensamientos, ciertamente atraerán buenas cosas para su vida, de modo de agradar a todos los que envuelven la relación.

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